¿Mí corazòn se ha dormido?
¿Mí corazòn se ha
dormido?
Colmenares de mis sueños,
¿ya no labráis? ¿Está seca
la noria
del pensamiento,
los cangilones vacíos,
girando, de sombra
llenos?
No; mi corazòn no duerme.
Está despierto, despierto.
Ni
duerme ni sueña; mira,
los claros ojos abiertos,
señas lejanas y
escucha
a orillas del gran silencio.
Antonio Machado