jueves, 25 de septiembre de 2008


Compañeros, no he olvidado la cita con el primer libro de este alucinante viaje propuesto por el mundo de las letras. El Principito de Saint-Exupéry. Escribir un comentario después de haber leído los demás (no he leído todos, he leído alguno y cuando publique el mío seguiré con la faena) requiere de una motivación extra para evitar aludir los mismos argumentos y conseguir algún detalle original. Intentaré hacerlo de todos modos.

En medio de esta vorágine política en la que nos encontramos, quizás con menos crispación que hace unos meses, mi deseo es ceñir mi testimonio sobre la historia al pasaje en el que nuestro pequeño protagonista aborda un encuentro un tanto peculiar con el rey y dueño de todo aquello que sus ojos pueden divisar en su planeta.

La descripción del gobernante es maravillosamente exacta aludiendo sólo a uno de sus espetos.  Ese aire soberbio y bravucón que marca a algunos personajes de la esfera política actual, tanto nacional como internacional. Se define de una manera sutil la insensatez que inunda la clase política. No quisiera que ninguno de vosotros sintiera alusión por referirme a alguien que os pudiera causar simpatía. Aunque si es así me daría igual. Todos sabemos y cada uno hemos pensado al leer este fragmento de quién podría tratarse metafóricamente hablando.

 

 

-          No bosteces, te lo prohíbo.

-          No puedo evitarlo, estoy cansado, he hecho un viaje muy largo y no he dormido.

-          Entonces… te ordeno que bosteces.

 

Hace unos años, celebramos en este blog el 60º aniversario de El Principito

 


Tu opinión es...
En una cosa sí que hemos coincidido todos... en poner el mismo dibujo ¡tú!
Publicado por ClarenceCrane
viernes, 26 de septiembre de 2008 | 0:04
Tito... y tu post ese que ibas a poner...????

Dulce, todo el post del petit..
Publicado por Lia
viernes, 26 de septiembre de 2008 | 1:34
Funciona?
Publicado por ClarenceCrane
sábado, 27 de septiembre de 2008 | 15:47
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