Como una sátira contra la violencia utilizando la misma
violencia, Bunbury presenta el vídeo de Hay muy poca gente, el nuevo
single del álbum Hellville de Luxe que se publica el 7 de octubre de
2008. Dirigido por Cristian Pozo, se ha utilizado tecnología Slow
Motion para mostrar al detalle la dureza de cada uno de los 46 golpes
que, en un realista e impactante primer plano, reciben a lo largo del
vídeo desde Enrique Bunbury a sus músicos, pasando por otros personajes
que representan a la sociedad actual: mánagers, ejecutivos,
periodistas, fotógrafos, amas de casa, extremistas, políticos... Todos
son golpeados con sus propias armas para construir este sarcasmo visual
acerca de los momentos que vivimos.
Cualquier cosa sirve para
golpear en el vídeo de Hay muy poca gente. Puños, manos, propaganda,
macetas, botellas, revistas, película fotográfica, tomates, balones,
partituras, guitarras, dinero, huevos, neumáticos... Enrique Bunbury
recibe nueve puñetazos (las crónicas dicen que sólo el director
Cristian Pozo se atrevió a golpearle y que estuvo a punto de recibir
alguna contra) y las caras desfiguradas por la tecnología Slow Motion
proporcionan al vídeo un realismo que impresiona, especialmente cuando
se contrasta con la letra de la canción: Nada puede dañarme con mis
amigos....
"Me gustaría poder girar como un carrusel, o seguir la
corriente y cruzar el puente de la incomunicación, y saludar desde el
balcón sonriendo como los artistas en las revistas del corazón", canta
también Bunbury en Hay muy poca gente, una canción intensa, rítmica,
eléctrica, con una letra que a veces linda con lo generacional (Me
gustaría continuar una saga milenaria, pero formo parte de una
generación espontánea que se defiende mejor en el cara a cara, en el
cuerpo a cuerpo, y tiempo al tiempo es tarde ya para cambiar) y con un
sonido compacto, denso, profundo. Esencia rock con algún toque pop para
una magnífica canción que refleja el espíritu del álbum Helville de
Luxe.