
Kelly Bruno es otra de las estrellas que pisan estos días las pistas del US Open de tenis. Tiene 24 años y es la primera recogepelotas que trabaja en Flushing Meadows con una pierna amputada.
Esta luchadora nació con lesiones graves en su pierna derecha y los médicos tuvieron que amputársela a los seis meses. A pesar de ello, Kelly ha logrado triunfar en categorías paralímpicas y ha practicado todo tipo de deportes.
Kelly utiliza una prótesis similar a la del velocista sudafricano Oscar Pistorius y gracias a ella consiguió marcar los récords del mundo en 200 y 800 metros paralímpicos.
Posteriores lesiones le obligaron a dejar el atletismo en pista para convertirse en una de las mejores triatletas del mundo. Ha llegado a competir en la Copa del Mundo, en Vancouver, donde quedó tercera, por delante de muchos atletas que no sufren discapacidades.
"Tengo limitaciones y hay que aprender a asimilarlas y convivir con ellas del mejor modo posible. Pero sin renunciar a nada", asegura.
El año pasado fue un jubilado de Florida la sensación del US Open al formar parte del equipo de recogepelotas. Este año es Kelly Bruno quien acapara todas las miradas.