La música y la política son conceptos que casi nunca van unidos. Sin
embargo, a veces, sólo a veces, los ámbitos tan dispares como éstos
pueden relacionarse y lanzar un mensaje tan claro y potente que pueden
llegar a convertirse en políticamente peligrosos. Esto es la relación
de los mejores discos "protesta", políticos, reivindicativos o como tú
prefieras llamarlos.
El primero de todos es el de los norteamericanos
Rage Against the Machine.
Su disco homónimo es uno de los discos de debut más impactantes,
demoledores y radicales de la historia del rock en el que no queda
títere con cabeza.
Bullet In The Head es un manifiesto contra las multinacionales,
Township Rebellion trata la lucha antiimperialista,
Wake Up hace suyas las palabras de Malcolm X y Luther King... Insuperable.
London Calling de
The Clash
es uno de los grandes discos del punk rock de todos los tiempos. Su
importancia se ha agigantado con los años, a medida que su influencia
se dejaba sentir en miles de chavales aspirantes a músicos que tuvieron
a The Clash como un ejemplo a seguir, además de proporcionarles un
empujón para posicionarse.
The Freewheelin’ Bob Dylan de
Bob Dylan dejó boquiabierto a toda la plana mayor del folk americano con este disco y con canciones propias como
Blowin In The Wind,
A Hard Rain’s A Gonna Falls y
Masters Of War que le convirtieron, a su pesar, en el Mesías de la contracultura.
Casa Babylon de
Mano Negra, su último y mejor disco es también el de mayor implicación personal de
Manu Chao,
quien vuelca en el álbum las experiencias, tanto vitales como
musicales, recogidas en sus viajes por Latinoamérica. Piezas como
Señor Matanza,
Machine Gun o
Bala Perdida le dotan de contenido y sentido.
Hail To The Thief de
RadioHead.
Hay formas y formas de hacer un disco político. Una desde el
radicalismo y el chillido, otra desde el sentido común y la reflexión.
RadioHead
no son una banda política, pero sí podemos decir que este es su disco
más político y por su relevancia como la gran banda del nuevo milenio
ha entrado en la lista.