
Luis Buñuel es, sin duda, uno de los directores de cine más conocidos. Se ha escrito mucho sobre él y se han realizado muchas exposiciones. Sin embargo, aún hay algunos aspectos de su obra que son poco conocidos, y no hemos resistido la tentación de mostrar uno de ellos. Entre los fondos de la
Filmoteca Española se conserva una
colección de fotografías realizadas por él para la localización de los exteriores de sus películas mexicanas y hemos querido divulgar este material que ilustra la labor previa a la realización de sus films, y que además nos muestra otra cara de Buñuel. Ahora que se va a cumplir el vigésimo quinto aniversario de su muerte nos ha parecido oportuno rendirle un nuevo homenaje y creemos que una buena forma de hacerlo consiste en dar a conocer esta parte inédita de su obra. Buñuel llegó a México en 1946, casi por casualidad, después de haber pasado por una serie de tribulaciones, y en un momento en que se encontraba sin trabajo ni patria, este país lo acogió y le ofreció trabajo, lo que le permitió realizar el cine que todos conocemos. Allí se instaló y residió hasta su muerte, en 1983. Entre 1947 y 1965 filmó en México veinte películas.