Desde el pasado 22 de octubre, el Chauchina y el Huétor Tájar, ambos equipos de la Regional Preferente granadina, están a la espera de resolver desde los once metros un partido que se suspendió en el último minuto (0-1), después de que el árbitro señalara un penalti para los chauchineros y tras el cual ambos equipos protagonizaron una monumental tángana. Después vino la sorprendente resolución del Comité de Competición de la Federación Andaluza de Fútbol (FAF): lanzar el penalti antes del partido que ambos deben jugar en la segunda vuelta. Es decir, este domingo 18 de febrero en el Miguel Moranto de Huétor Tájar.