Lo mejor:
- La completa construcción que Romain Duris hace de su personaje, demostrando una vez más que es uno de los grandes del cine francés.
- La recreación ambiental de la vida urbana francesa y su frenética marcha social (incluyendo aspectos raciales, federalistas y monetarios).
Lo peor:
- La confusión acerca del verdadero propósito del protagonista enturbia el seguimiento lineal de la historia.
- Los episodios paralelos que dinamitan el relato haciéndolo espinoso, sin completarlo ni beneficiarlo.
- Una dirección fragmentada y sin claridad que pone en entredicho toda significación.
- La resolución demasiado precipitada de cada acción.