Lo mejor:
- Su aireado humor, con salvajismo indie.
- El frenético ritmo que no hace descansar al espectador ni un segundo.
- El doblaje.
- David Hasselhoff.
Lo peor:
- La reincidiencia en el formalismo del gags, una y otra vez con lo mismo.
- El flaco y simple guión, demasiado infantil para un humor no tan infantil.
- El cíclope (y por ende, la mezcla de imagen real con la animación).